Dicen que viajando se fortalece el corazón...

ojalá que esto pronto suceda!

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domingo, 20 de febrero de 2011

VIAJE AL SUR EN EL VERANO 2011... (Capítulo 7: VILLA LA ANGOSTURA POR SIEMPRE)


El jueves 13 de Enero amaneció lloviendo, frío, destemplado. Optamos por desayunar en el hotel, quedarnos allí hasta que paró un poco y fuimos a dar una vuelta por el centro.


Los paisajes destemplados pero igualmente bellos.


Recorrimos el pintoresco y cálido centro de La Angostura, admirando artesanías, tejidos, gastando un poquito… lindo paseo, buenos negocios, variada oferta.

Almorzamos en la zona del puerto, el día destemplado alentaba a almorzar pastas (a las que algunos acompañamos con salsa de mariscos).
Luego del almuerzo, y recorriendo la zona, vimos por primera vez en vivo una Bahía Brava bravísima!




Parecía que estábamos condenados a un día nublado, pero, por arte de magia, el sol se fue abriendo paso y pudimos gozar de una tarde soleada en la playa de Bahía Mansa.




Paula, excelente fotógrafa, captó una familia de patos…
y algunos planos de Joaquín para dignos de publicidad…



y a nosotras (Mica y yo) volviendo de nuestra excursión arriesgada (ja) por las orillas del Nahuel…




Una tarde tranquila y placentera… que dio paso a nuestra última noche en la Villa, donde comimos la especialidad de Paula: tartas, acompañadas por ensaladas varias.
Y bueno, Villa La Angostura vuelve a ser en mi vida uno de los lugares de pertenencia, de los que más me gustan… de los que me enamoro. Y la cabaña donde pernoctamos nos resultó acogedora, amplia e inolvidable, ella y su entorno…
Lo comprobé en el invierno... lo vuelvo a comprobar ahora.


Mañana hacia Bariloche…

viernes, 11 de febrero de 2011

VIAJE AL SUR EN EL VERANO 2011... (Capítulo 6: VILLA TRAFUL)


El día miércoles 12 de Enero amaneció despejado y habíamos acordado que, de ser así, iríamos a Villa Traful, a 60 km de Villa La Angostura. Traful significa en Mapuche “unión de varios arroyos, confluencia”. Para llegar desde La Angostura hay que tomar un tramo de la ruta de los 7 lagos, luego del lago Correntoso hay una bifurcación hacia Traful y ese camino te lleva por 26 km hasta Villa Traful.




Antes de llegar a esa aldea de montaña, se llega al lago Traful… de los más bellos que vi en este viaje. Tan bello que al llegar a la playita de Puerto Arrayán decidimos bajarnos y quedarnos un buen rato allí. De los mejores momentos de este viaje. Playa serena, sol despejado, lago transparente, cerros verdísimos. Y allí nosotros tendidos, testigos mudos de tanta belleza. Y por supuesto que me mojé los pies!!!


Hicimos una pequeña caminata por la orilla, y de esa manera también recorrimos el camping que hay en esa zona. Por lo que pude observar, en Traful hay camping muy muy buenos, y repito: de los entornos más bellos. Hermoso lugar para pernoctar y quedarse.



Llegamos al centro de la Villa, visitamos la pequeña capilla con la imagen más linda de la Virgen que admiré en este viaje.
Sobre todo, comentamos la postura del Niño Jesús con su colita hacia arriba y sostenido contra el pecho de su madre. Tierna, distinta.


Almorzamos una pizza con ciervo en el restaurante “Walnor”, frente al lago…
y desde allí nos dirigimos al imponente mirador Traful… viento, vértigo.



Excelente punto panorámico, cuyos acantilados dan directamente al lago, formando una pared de 100 metros de altura que provoca el ascenso de los vientos.






Hermosa Traful, me llevo un recuerdo intenso de nuestro paso por allí. Un lugar que quería conocer hace rato y me había quedado con ganas desde el invierno. Y claro que vale la pena!
Luego del Aluminé, ningún otro lago me había atrapado de esta manera… y ya vendrá otro que me hará transitar por esas sensaciones…




Lamentablemente a la tarde el día comenzó a enrarecerse, y volvimos a La Angostura antes de lo pensado, sin hacer escala ni en el Correntoso, ni en el lago Espejo. Pasamos por el super (los “Todo” están por TODOS lados)
Tardecita en la cabaña, matambrito de ternera a la parrilla con diversas ensaladas, post cena en el centro de Villa La Angostura optando por helados o café con chocolates.
Y a dormir con la imagen del Traful de fondo…



domingo, 30 de enero de 2011

VIAJE AL SUR EN EL VERANO 2011... (Capítulo 5: Camino de los 7 lagos, Villa La Angostura y Navegación por el Nahuel Huapi)

Hoy, Lunes 10 de Enero, desayunamos en San Martin de los Andes y partimos hacia Villa La Angostura por el camino de los 7 lagos… amo ese recorrido… pero creo que me gustó más en invierno con nieve y sol ... y menos tierra!!! Jaja

Igualmente en verano es alegre ver los camping. Sin duda, uno de los más bellos es el del Lago Falkner. Muchas bicis en el camino, más autos que en el invierno, siguen los arreglos en las partes de ripio, obreros trabajando, máquinas… y polvooo!!! Pobre auto el nuestro recubierto, ya no se sabe de su color.

Pero, les cuento, fue tan emocionante regresar a la Villa, llegar al cruce, volver al hotel.

El mismo hotel Angostura pero tan distinto en esta nueva estación. Aquel parque que vimos lleno de nieve, hoy alfombrado de verde, y flores, tan alegre, tan colorido, soleado como en el invierno… con la misma vista espectacular de la Bahía Mansa, pero más embarcaciones, veleros, lanchas, gomones, más gente que anda, va y viene por las calles del Puerto, por sus orillas… ayyyy este lugar me fascina y vuelvo agradecer este regalo de poder viajar y llegar a estos lugares donde una se siente parte, se siente que pertenece, que ese lugar me estaba esperando… y yo sin saberlo… ja

Bahía Brava


Qué bueno poder volver a recorrer los rincones de la Villa con Fer, esta vez con la compañía de Joaquín, mi hijo. Almorzar en el parque, escuchar otras lenguas, escribir mis impresiones desde el salón del hotel con vista a la Mansa, bajar a la playa, esta vez a tomar sol!!! Qué lindo, qué lindo, pero… qué lindo!!!!




Luego del baño y pasadas las 22 (aún hay algo de luz solar) vamos con el auto hasta el centro… nos sorprendemos con sus luces, sus turistas, sus negocios, con sus calles llenas de vida veraniega, recorremos negocios, cenamos, nos asombramos que a la salida de cenar ya no quedaba gente por la calle, compramos unos chocolates que degustamos luego viendo tele en el hotel. Y a la cama.

“La Villa me estaba llamando… y yo la escuchaba, pero tenían que pasar los años para que pudiéramos encontrarnos cara a cara.”



Los mismos lugares en distintas estaciones...



El día 11 de Enero desayunamos en el hotel Angostura con un desayuno buffet correcto y nos quedamos sacando fotos en la terracita, mientras esperábamos que se desocupara el bungalow de abajo que también pertenece al hotel (tienen 3 bungalows en total)










Como se demoraba, fuimos hasta el centro, al super y al locutorio.

Cuando volvimos, ya teníamos listo el bungalow… y hasta allí partimos. Rodeada de flores, de árboles, con vista al lago Nahuel Huapi y a su Bahía Mansa, encontramos nuestro próximo hogar por 3 días. Hermoso. Lo mejor: el gran ventanal del cómodo y amplio living comedor… sumamente recomendable esta cabaña y su entorno con terracita propia.



Acomodamos, nos hicimos unos sandwiches y volvimos a la terminal de la Villa para buscar a 2 amigas: Paula y Micaela, quienes se unirían a nosotros en esta segunda semana de viaje.

Las chicas llegaron 15,15 por la empresa Albus desde Bariloche (1 hora y cuarto de recorrido)
Finalmente, ya todos instalados, comenzamos a gozar de ese entorno privilegiado. Mates, solcito, charlas, puestas en común para decidir las compras en el super para esos 3 días. Compra rápida en el super, ejecutada por los varones.

A las 18.30 habíamos reservado una navegación en el velero Petunia que sale desde la Bahía Mansa, comandado por Alberto que también lleva adelante la excursión hasta Arrayanes en el histórico barco Huemul.

Bajamos a la Mansa una hora antes para disfrutar la playita y sacarnos fotos.








La navegación fue preciosa, con bastante viento por momentos, buen sol y mucho frío hacia el final. Alberto nos llevó a recorrer las bahías cercanas en ese Nahuel que esa tarde engañaba desde la orilla como más calmo, y mostraba sus garras (oleaje) en el curso de la navegación, fruto de viento.

La charla y las explicaciones se fueron dando de manera dinámica e interesante. Desde la costa vimos el Messidor, la hostería Las Balsas (de las más caras)… hasta le preguntaremos a Alberto por el famoso “Nahuelito”.

Joaquín tenía frío, cabeza dura que no se lleva nunca abrigo… y resulta un buen momento para abrazarlo, ya que así lo requiere. Jaja



Y mientras navegamos, nuestras almas así lo hacen


“Navega, alma mía, navega, respira el dolor por las velas” canta Jorge Fandermole… y cualquier dolor queda relegado ante tamaña inmensidad paisajística, donde todo se conjuga armoniosamente, donde la presencia de Dios parece sentirse más cercana.

Una hora y media de navegación, y nuestro agradecimiento a Alberto. Las fotos con el sol de las 20 hs tienen un color especial.




Subida a la cabaña, baño, cena (hamburguesas a la parrilla) Todos muy cansados y a la cama.

Mañana nos espera Villa Traful…